domingo, 24 de enero de 2010

Pasaba una tarde como cualquier otra, caminando por Av. Vallarta e inesperadamente me tope con un señor de aspecto callejero, parecía un vagabundo nuevo de esos que apenas han decidido que su vida se esfume en las calles, yo llevaba entre mis manos una botella de agua, él me la pido, se la dí y antes de que se fuera me dijo- "Señorita ¿usted cree que valga la pena vivir?"- su cara reflejo todo el sufrimiento que traía encima, se alejo.

Me dejo pensando todo el camino, no sabías por que pero su pregunta me calaba un poco y cuando llegue a casa me encerré en mi cuarto y me dije, "¡CLARO QUE VALE LA PENA VIVIR!"

Tomé en mis manos cuaderno y pluma, anote:


"¿Por que vale la pena vivir?






-Por que aún tengo que ser una Filósofa




-Por que aún tengo que ver un atardecer en una montaña con hojas doradas.




-Por que aún me tienen que dar unos sobrinitos ese par de psicólogos.


-Por que quiero ver feliz a mi hermano.




-Por que aún me queda luchar por esta revolución.


-Por que aún quiero encontrar el amor real.




-Por que aún anhelo tener a Mauro y Nicandro y a la pequeña Sabine Inés.


-Por que aún tengo que llegar a ser catedrática en la UNAM.




-Por que aún tengo que ver casada a la que dicen será la quedada.


-Por que deseo ver libre a unas cuentas personas de ataduras que se impusieron ellos mismo.




-Por que aún espero la gira mundial del Gomas y su 208.


-Por que aún deseo publicar un libro.
-Por que quiero estar presente el día en que none de a conocer que descrubio la cura del SIDA.


-Por que aún tengo mucho amor que dar y recibir de mamá.


-Por que aún Ady tiene que ser una excelente doctora.




-Por que aún tengo que convencer a Lenn de que me haga un facial mientras me da una consulta de nutrición.




-Por que Roo prometió traer regalos de su paseo por la toda la república.


-Por que tengo que estar presente en la boda de Luis (se que la habrá)




-Por que Magi me tiene que regalar el plano arquitectónico de mi casa.


-Por que quiero gritar ¡GOL! Cuando jay lo anote en un mundial.




-Por que quiero ser la primera en enterarme de que Dann por fin tiene una relación de amor.


-Por que necesito ver a Mayra sonreír, sin depender de nadie.




-Por que lola por fin deje de tratar mal a Abraham


-Por que Mayra Elizabeth crezca por fin y vea lo que es el mundo real.




-Por que quiero recibir una postal de Oscar enviada desde donde residirá en Europa.


-Por que aún deseo que mi abuelo y yo nos llevemos mejor.




-Por que no quiero quedarme con las ganas de que le quiten el virus a mi computadora.


-Por que aún me faltan muchos conciertos y muchos regaños.




-Por que aún y lo más importante de todo es que vale la pena vivir por que aún quiero que valga la pena vivir."






Safe Creative #1001235370110

sábado, 16 de enero de 2010

Para Mayra

Hace unos días me encontraba platicando con una gran mujer, una pequeña mujercita a la cual admiro, por que aún en estos tiempos de crisis donde el amor, la pasión y la aventura se han perdido ella aún cree en los príncipes azules, quiere formar su gran palacio siendo ella la princesita de su propio cuento de hadas. Es una joven de 17 años que desea que el hombre correcto aparezca tarde o temprano.
Ese día me contaba como su novio la había terminado por otra mujer y aún así Mayra sonreía, cualquiera pensaría que su sonrisa era fingida para aparentar una dignidad muerta, pero no, yo conozco a Mayra y se que ella sonreía por que le nacía por que su esperanza aún no muere, por que a pesar de que se había topado con un plebeyo más en su cuento de hadas, tenia la ilusión de que su príncipe azul se acercaría a ella; para ella eso no era un fracaso si no una victoria, uno menos en el camino de los sapos, me contaba que no importaba cuanto camino allá que recorrer, si no que lo importante es que caminemos ese camino con el anhelo de que alguna vez nos acompañe ese gran caballero en nuestras vidas, debo aceptar que a mi me cuesta trabajo creer en ese príncipe azul, al igual que la mayoría de las mujeres hoy en día, pero sus palabras, su sonrisa, su entereza me hizo admirarla más, por que a pesar de que muchas mujeres dirían “eso es una bobería” para mi no, por que es la ilusión de una mujer que desea un hombre no perfecto pero si que la quiera, la ame, la respete, la deseé cada hora cada minuto cada segundo de su vida, que le sea fiel, que viva con ella ese cuento de ensueño, por que ella cree que si una mujer lo pide es como romper la monotonía en la vida actual en donde casi toda mujer se conforma con un sapo, uno más que la desprecia, que la engaña, que le miente, que la insulta, que la menosprecia.

Así que el día de hoy le quiero dedicar estas viejas palabras que alguna vez escribí al aire. Para ti Mayra Elizabeth, la pequeña gran princesa.

¿Qué es el amor? Si alguien lo sabe llame por favor.
¿Acaso son lágrimas o apuros? Si alguien lo sabe comuníquese por compasión.
¿Quizás son momentos de despreocupación, anhelos y alegrías?
Si alguien sabe la respuesta díganmela.
¿Probablemente sean caricias y besos? Si alguien lo ha sentido explíquemelo.
¿Es sentirse endeble ante la situación?
Díganme, díganme que es el amor.
¿Ó es que la respuesta acertada es que el amor es algo inefable que simplemente entra sin tocar sin decir ya llegue?


22-o6-06

domingo, 3 de enero de 2010

La chica de los converse.



Estoy en la penumbra de mi habitación tratando de contestar vanamente preguntas que me hieren, no entiendo por que hoy justamente hoy viene a atormentarme esta lluvia de porqués, y es que hacia ya varios meses había entendido perfectamente la toma de tu decisión, y me atemoriza la idea de ser egoísta con esta idea, con este deseo de tenerte aquí solo para mi, y viene a mi mente ese 3 de enero de 2007, enfoco mis ojos y veo…una chica de jeans , chamarra morada, unos converse negros y un poco desgreñada por el aire, camina en medio del D.F. va tan sumergida en sus ideas en sus deseos y pensamientos que no se da cuenta de que el reloj aún lleva la cuenta, decide sentarse para tomar un respiro encuentra un espacio frente a bellas artes y solo se sienta sin ver quien e esta sentado justo del costado derecho, deja caer sobre sus piernas el libro en curso y tras una pausa se escucha una voz diciendo –Es un buen libro- La chica se desconcierta puesto que va sola, gira su mirada y a su derecha ve a un par de jóvenes, uno parece ser más grande que el otro, lleva puesto un gorro negro dejando ver descubierta su frente y el otro más pequeño lleva una chamarra negra, ambos leen el titulo del libro y la chica responde sosamente -¿Qué?- El joven más chico le sonríe y le dice –Que es un buen libro, yo lo leí hace tres años y aún lo recuerdo muy bien- La chica de los converse sonríe, no sabe por que pero se siente intimidada, no encuentra palabras para decir, es algo raro e inusual, su timidez la hace sentirse inhibida, el joven que esta a un lado lo nota y le dice-No te comeremos, solo comentamos a Sade, es algo raro sabes que vayas en pleno D.F y te encuentres a una niña leyendo Filosofía de tocador- El aire se vuelve más tupido y siente como toca su piel y eso la hace sentir segura y responde –Pues entonces debo considerarme una niña rara, ¿no es así?- y sonríe vivazmente con la inocencia de una niña pero la intención de una mujer. Los tres se presentan, y continúan platicando acerca de Sade, surge una plática acerca de la libertada, la revolución y una más de cuales eran sus filosofías de vida.
La luz de la luna los acarici
a, sin darse cuenta tres horas se les han escapado como agua en las manos, al parecer ella se sorprende de la hora, las 8:30. –Creo que te hemos hecho demorar- le dicen, y la chava de los converse les responde- No, es sólo que es un poco tarde y como no soy de aquí hay gente que se preocupa por mi- El chico de la chamarra le cuestiona -¿entonces de donde eres?- Ella toma su libro y se para, le responde -Jalisco- El joven se levanta y entusiasmado dice-Mentira, increíble, nosotros también somos de allá- él sonríe como si fuese un niño al cual le acaban de entregar una estrella dorada en el kínder- eso quiere decir que algún día nos volveremos a ver, ¿no es así?- en su pregunta denota cierto tono de esperanza, se escucha un –Probablemente- -Bueno seria más fácil si me dieras tu número y yo te marcara, ¿no crees?- Ambos sonríen tímidamente y ella le da su numero de teléfono, la chica de los converse camina hacia el metro, vuelve la vista y ve a al chico de la chamarra, parado siguiéndola con la mirada, ella baja aquel túnel y pierdo la imagen, la oscuridad de mi habitación regresa a mi, unas lágrimas pérfidas me brotan y me doy cuenta de que éramos los dos, aquel día en donde te conocí, en donde me viste por primera vez. Miro el reloj y ya son las 2 de la mañana del 3 de enero de 2010, hoy hace tres años te conocí y quizás por eso te recuerdo con tanta melancolía, quizás por eso no encuentro respuestas a estas estólidas preguntas.
Tantas cosas pasan desde ese día en que decidiste irte a la sierra, muchas personas se alejaron, otras nuevas aparecieron, unas nuevas que honestamente me hacen dudar en esperar tu regreso, pero aún sigo firme en esta decisión.
Recuerdo que hace tiempo, quería decirte que me gustaría conocieras a alguien, es una pequeña de 4 años que ríe y me recuerda a ti, es una niña muy bella e inteligente, lleva una luz en sus ojos que ha
ce mucho no veía, una luz muy parecida a la tuya, tienes que conocerla, lo se, se que lo aras, quizás nunca te alejes de ella.
Vuelvo a recostarme en la cama y creo que el sueño comienza a reinarme, pero una nueva pregunta llega a mi mente, ¿Es verdad lo que dijiste ayer? Ahora entiendo que no fue el día, si no tu llamada; la melancolía, el deseo de que estés aquí es solo por tu promesa, cierro los ojos y aun te veo, tengo tan presente tu voz, tu voz cansada, tu voz que me confirma que aún sigues vivo, que aún me quieres.
-Ana Karen Carrillo.

Quiero dar gracias a http://dididibujos.blogspot.com/ por haberme permitido utilizar sus dibujos, unas maravillas que ilustran estás tristes y verdaderas palabras.
¡Gracias! Juanlu
Salut y Anarquia!


Safe Creative #1001085274811

El grafógrafo [Salvador Elizondo]

"Escribo. Escribo que escribo. Mentalmente me veo escribir que escribo y también puedo verme ver que escribo. Me recuerdo escribiendo ya y también viéndome que escribía. Y me veo recordando que me veo escribir y me recuerdo viéndome recordar que escribía y escribo viéndome escribir que recuerdo haberme visto escribir que me veía escribir que recordaba haberme visto escribir que escribía y que escribía que escribo que escribía. También puedo imaginarme escribiendo que ya había escrito que me imaginaría escribiendo que había escrito que me imaginaba escribiendo que me veo escribir que escribo."

El grafógrafo.

Salvador Elizondo.